Cómo elaborar un plan tecnológico familiar para el verano y más allá
A medida que el año escolar llega a su fin, tanto los niños como los padres esperan con ansias el ritmo más relajado y las actividades divertidas de las vacaciones de verano. Sin embargo, para los niños de hoy en día, pasar menos tiempo en el salón de clases a menudo significa pasar más tiempo en el mundo digital, lo que puede suponer un desafío para su bienestar.
Un plan tecnológico familiar es un conjunto de reglas y pautas sobre el uso de dispositivos digitales creado por tu familia y para tu familia. Elaborar un plan tecnológico familiar antes de las vacaciones de verano puede ser una medida proactiva para garantizar un equilibrio saludable entre el tiempo frente a la pantalla y otras actividades. Además, puede fomentar hábitos de seguridad digital que tu hijo podrá seguir practicando en los años venideros. En general, hace que todos los miembros de la familia (¡incluidos los adultos!) se comprometan a adoptar prácticas más saludables en lo que respecta a la tecnología digital.
¡Sigue leyendo para descubrir una guía que te ayudará a crear un plan tecnológico personalizado para tu familia!
Las 5 preguntas básicas
Una forma de abordar el plan tecnológico familiar es aplicar “las 5 preguntas básicas” a la tecnología en tu hogar. Estas son: quién, qué, cuándo, dónde y por qué.
¿Quién?
Si bien hay normas que pueden cumplir todos los miembros de la familia, otras pueden variar en función de la edad y las necesidades de cada persona. Algunas preguntas sobre “quién” que conviene responder al elaborar el plan tecnológico familiar pueden ser:
- ¿Quién puede utilizar qué dispositivos, plataformas o sitios web?
- ¿A partir de qué edad se pueden usar las redes sociales y qué plataformas se les permite usar?
- ¿Quién necesita acceso a la tecnología digital para la escuela, el trabajo o las actividades extraescolares?
- ¿Con quién podemos comunicarnos por mensaje de texto, redes sociales o videollamada?
- ¿A quién deben pedir permiso los niños para usar ciertos dispositivos, descargar aplicaciones, comprar algo por Internet o registrarse en sitios web?
¿Qué?
Es importante ser específico sobre qué reglas se aplican a determinados dispositivos y plataformas. Algunas preguntas de “qué” que conviene responder al elaborar tu plan tecnológico familiar pueden ser:
- ¿Qué quehaceres o tareas hay que hacer antes de poder dedicar tiempo a usar nuestros dispositivos digitales por diversión?
- ¿A qué tipo de sitios o materiales se puede acceder en Internet y cuáles no son apropiados?
- ¿De qué tipo de cosas deberían informar los niños a un adulto si las ven mientras navegan por Internet?
- ¿Qué aplicaciones o programas de control parental utilizaremos para restringir y supervisar el acceso a Internet de nuestros hijos? (Si decides hacerlo)
- ¿Qué información es segura compartir y qué nunca se debe compartir con otras personas en Internet?
- ¿Qué información se debe usar para registrarse en sitios web y crear cuentas? (Considera la posibilidad de usar una dirección de correo electrónico familiar compartida o un gestor de contraseñas al que los adultos puedan acceder fácilmente.)
- ¿Qué sitios web, programas, películas, juegos, etc. nos gustan a todos y podemos usar o ver juntos? (Considera la posibilidad de reservar tiempo para estas actividades divertidas que hacemos juntos.)
¿Cuándo?
Una parte importante de la elaboración de cualquier plan tecnológico familiar consiste en establecer normas sobre la gestión del tiempo. Algunas preguntas sobre “cuándo” que conviene responder al elaborar tu plan tecnológico familiar pueden ser:
- ¿Cuándo está bien usar dispositivos digitales y cuándo no está permitido? (Por ejemplo, pueden acordar que todos los miembros de la familia se comprometan a no usar dispositivos durante la cena o después de acostarse.)
- ¿Cuándo debemos darnos cuenta de que hemos pasado demasiado tiempo frente a la pantalla y necesitamos tomarnos un descanso?
¿Dónde?
Es posible que te resulte necesario establecer algunos límites en cuanto al uso de los dispositivos digitales y el espacio. Algunas preguntas sobre “dónde” que podrías plantearte al elaborar tu plan tecnológico familiar podrían ser:
- ¿En qué partes de la casa se permite el uso de dispositivos digitales y en cuáles no? (Por ejemplo, podrías decidir que no se permiten dispositivos como teléfonos y tabletas en el baño o en las habitaciones)
- ¿Dónde se deben guardar o cargar los dispositivos cuando no se utilizan?
- ¿A qué lugares fuera de casa podemos llevar dispositivos y a cuáles no?
¿Por qué?
Es importante que los adultos de la familia mantengan un diálogo abierto y constante con los niños sobre la importancia de contar con un plan tecnológico familiar. Algunas preguntas que pueden plantear y debatir con sus hijos mientras elaboran el plan tecnológico familiar podrían ser:
- ¿Por qué es saludable limitar el tiempo que pasamos frente a las pantallas?
- ¿Por qué es importante proteger nuestra información personal en Internet?
- ¿Por qué algunos sitios web, dispositivos o plataformas son adecuados para los niños y otros no?
- ¿Por qué queremos utilizar sitios web, dispositivos o plataformas específicos y cuáles son las ventajas y desventajas de cada uno?
- ¿Por qué seguimos ciertas reglas sobre el uso de la tecnología en nuestra familia, aunque sean diferentes a las de otras familias?
Una vez que hayas establecido tu plan tecnológico familiar, el último paso es asegurarte de que todos los miembros de la familia puedan consultarlo fácilmente. Esto puede hacerse mediante un cartel colgado en la pared de la casa, un documento compartido de Word o Google Docs, o un chat grupal familiar. Mantén una actitud abierta para debatir y modificar el plan a medida que los niños crecen o cambian las circunstancias.
¡Con un plan tecnológico familiar ya establecido, lo único que queda por hacer es disfrutar de unas vacaciones de verano relajadas, saludables y divertidas!