Take A Breath: Caring For Your Child’s Asthma
El asma es una de las enfermedades crónicas más comunes que puede padecer un niño, pero muchos padres se sienten desorientados a la hora de tratarla. Uno de cada cinco niños experimentará síntomas de asma durante su infancia, y los niños de familias afroamericanas que viven en zonas urbanas corren un mayor riesgo. Comprender qué es el asma, cómo cuidarla y qué medidas pueden tomar las familias para una intervención temprana puede ayudar a los niños a llevar una vida plena y activa sin limitaciones.
“El asma es algo que vemos a diario en pediatría”, afirma el Dr. Stephen Schulman. “La buena noticia es que, cuando las familias comprenden lo que está pasando y cómo manejarlo, los niños pueden llevar una vida muy normal y activa”.”
¿Qué es el asma?
El asma es una enfermedad crónica que afecta a los pulmones y dificulta la respiración. El asma se produce cuando los conductos respiratorios dentro de los pulmones se inflaman y se estrechan, lo que limita el flujo de aire hacia dentro y hacia fuera. Esto suele ocurrir cuando las vías respiratorias se irritan por factores desencadenantes, lo que hace que produzcan una mucosidad espesa y pegajosa.
“Cuando las vías respiratorias se irritan, ocurren tres cosas”, explica el Dr. Schulman. “Los músculos se tensan, la membrana mucosa se inflama y se acumula moco. Estas tres cosas dificultan la entrada y salida del aire”.”
Entre los síntomas más comunes se incluyen
- Dificultad para respirar
- Sibilancias
- Tos
- Opresión en el pecho
Aunque las sibilancias suelen asociarse con el asma, no siempre están presentes.
“Muchos niños con asma no presentan sibilancias en absoluto”, afirma el Dr. Schulman. “En cambio, tienen una tos persistente. Esa tos puede parecer leve, pero a menudo es un signo de irritación de las vías respiratorias”.”
El asma puede ser:
- Intermitente (los síntomas aparecen y desaparecen en función de los factores desencadenantes)
- Persistente (los síntomas se presentan con mayor frecuencia y requieren un control diario)
Entre los factores desencadenantes más comunes se encuentran las alergias, el ejercicio, el humo, las infecciones y la contaminación atmosférica.
Crédito de la imagen: Iniciativa contra el Asma de Michigan
¿Cómo se trata el asma?
Uno de los primeros pasos que debe dar cualquier cuidador de un niño con asma es asegurarme de que le hagan un diagnóstico. Un alergólogo, un neumólogo o un pediatra pueden diagnosticarle asma a su hijo mediante pruebas de función pulmonar.
“Tratamos el asma abordando cada uno de los aspectos del problema”, afirma el Dr. Schulman. “Relajamos los músculos, reducimos la inflamación y ayudamos a eliminar la mucosidad”.”
Tras el diagnóstico, es posible que le receten los siguientes medicamentos para controlar el asma.
- Inhaladores de mantenimiento para reducir la inflamación
- Inhaladores de rescate (broncodilatadores) para abrir rápidamente las vías respiratorias
- Esteroides orales durante los brotes
- Nebulizadores para niños pequeños o síntomas más graves
En el caso de la mucosidad, mantenerse hidratado y tomar medicamentos como Mucinex puede ayudar a fluidificar las secreciones.
“Si su hijo necesita usar su inhalador de rescate más de dos veces por semana, eso suele indicar que su asma es persistente y que necesita medicación de control diaria”, señala el Dr. Schulman.
En el caso del ejercicio, tomar un broncodilatador unos 10 minutos antes de la actividad puede ayudar a prevenir los síntomas.
¿Cómo puedo prepararme para el asma?
Tras el diagnóstico, las familias deben colaborar con su médico para elaborar un plan de acción contra el asma. Esto les ayudará a comprender:
- Cómo se manifiestan los síntomas a diario
- Cuándo usar cada medicamento
- Cuándo acudir a un servicio de urgencias
“En realidad, se trata de ofrecer a las familias un plan claro”, afirma el Dr. Schulman. “Una vez que sabes en qué fijarte y qué hacer, la situación resulta mucho menos abrumadora”.”
Entre los signos que indican que deberías consultar a un profesional de la salud se incluyen:
- Sibilancias
- Una tos que despierta a tu hijo por la noche
- Tos después de hacer ejercicio
- Tos intensa o persistente
Próximos pasos para mi hijo
La noticia más alentadora es que muchos niños superan el asma a medida que crecen.
“Pero la detección temprana es fundamental”, subraya el Dr. Schulman. “El asma puede ser grave si no se trata, pero con la atención adecuada, es muy manejable”.”
Con el tratamiento y el apoyo adecuados, los niños con asma pueden llevar una vida plena y activa sin limitaciones.
Si cree que su hijo podría tener asma, concertar una cita
con un profesional de Health Services of North Texas. La atención temprana marca la diferencia.