Durante la última década, Kim Alambar ha ayudado a Health Services of North Texas a contar su historia a través de los datos, asegurándose de que las cifras reflejen el impacto real que HSNT tiene en la comunidad.
Kim, originaria de Denton, no siguió un camino recto hasta llegar al sector de la salud. Antes de incorporarse a HSNT, trabajó durante nueve años como ajustadora de siniestros en State Farm, hasta que decidió dar el salto y abrir su propia tienda de álbumes de recortes. Cuando el mercado inmobiliario se derrumbó, el momento resultó difícil para una pequeña empresa y, finalmente, tuvo que cerrar la tienda. Poco después, un amigo le habló de una vacante en una pequeña clínica médica. Kim se presentó a la entrevista, fue contratada para trabajar en la recepción y pasó seis años y medio allí antes de que la clínica fuera adquirida por Health Services of North Texas.
Kim se incorporó a HSNT en la recepción, donde ayudaba a los pacientes a registrarse al llegar y al salir de sus citas en varios centros. Con el tiempo, su función fue evolucionando. Se convirtió en la primera encargada de expedientes médicos de la organización y, más tarde, pasó a ocupar el puesto de coordinadora de calidad, un cargo que nunca antes se había imaginado desempeñar.
“Me di cuenta de que era una fanática de los datos”, dice Kim riendo. “Los números no mienten. Diez es diez, lo sumes como lo sumes”.”
En la actualidad, Kim desempeña un papel fundamental en el análisis y la presentación de informes sobre datos de calidad que ayudan a HSNT a mejorar la atención y a demostrar su impacto. Trabaja en estrecha colaboración con equipos de toda la organización para hacer un seguimiento de los indicadores de calidad, apoyar la elaboración de informes como los del Sistema Uniforme de Datos (UDS) y ayudar a convertir los datos en información útil.
Pero para Kim, las cifras son solo una parte de la historia.
“Puedo recopilar los datos y analizarlos”, explica, “pero dependo de los demás para que me ayuden a contar la historia que hay detrás de esos números”.”
A lo largo de los años, ha colaborado en varios proyectos de mejora que han contribuido a mejorar los resultados de los pacientes. Una de estas iniciativas se centró en la atención de la diabetes en toda la organización. Al trabajar con los profesionales sanitarios para analizar los datos y poner en práctica mejoras específicas, HSNT logró alcanzar su objetivo de calidad en materia de diabetes mucho antes de lo previsto.
“Un año logramos alcanzar el objetivo en diciembre”, recuerda Kim. “Al año siguiente, tras poner en marcha el proyecto, lo logramos en mayo”.”
Para Kim, ver cómo esas mejoras se reflejan en los datos es muy gratificante.
“No soy yo quien realiza los exámenes ni atiende a los pacientes”, dice. “Pero el trabajo que hago contribuye a ello, y eso me hace sentir bien”.”
Aunque gran parte de su trabajo se lleva a cabo entre bastidores, Kim se mantiene conectada con la misión a través de las historias de los pacientes y sabiendo que HSNT brinda atención a personas que, de otro modo, podrían quedarse sin ella.
“Si no estuviéramos aquí, mucha gente se quedaría desatendida”, afirma.
Ella ha sido testigo de ese impacto de primera mano, incluso dentro de su propia familia, cuyos miembros han recibido atención médica a través de los proveedores de HSNT.
De cara al futuro, Kim espera seguir ampliando su labor en el ámbito de la mejora de la calidad dedicando más tiempo a los propios centros de salud, aprendiendo directamente del personal cuáles son los retos a los que se enfrentan y ayudando a encontrar soluciones prácticas.
“Me encantaría visitar más a menudo los [centros de salud] y preguntar: ‘¿Cuál es su principal problema? ¿Cómo podemos solucionarlo?’”, afirma.
Fuera del trabajo, a Kim le gusta pasar tiempo con su esposo, con quien lleva más de 30 años casada, y con sus dos hijos ya adultos. Ahora que sus hijos se han independizado, ella y su esposo disfrutan yendo a conciertos de música en vivo y recientemente han descubierto el placer de salir juntos durante el día. También le encanta leer y forma parte de un club de lectura, con el objetivo personal de leer 24 libros este año.
Al reflexionar sobre sus diez años en HSNT, Kim espera que se le recuerde por aportar claridad a las cifras y por ayudar a los equipos a utilizar los datos para marcar la diferencia.
Ella lo explica de manera sencilla:
“Hagas lo que hagas aquí, vale la pena. Aunque no seas médico ni enfermero, sigues ayudando a que las personas que de otra forma no tendrían acceso a la atención médica puedan recibirla”.”