Quizás la última vez, en la memoria de los vivos, que ocurrió algo similar a nuestra situación actual con el COVID-19 fue el brote de VIH/SIDA que comenzó en la década de 1980. Si bien más recientemente hubo alertas por el H1N1 y el ébola en los Estados Unidos, la pandemia actual puede ser especialmente preocupante para quienes vivimos con el VIH o el SIDA debido al mayor riesgo que supone el COVID-19. Entonces, ¿qué dice exactamente la ciencia sobre el COVID-19 y las personas con VIH?
Lo que sabemos
Dado que el COVID-19 es un virus relativamente nuevo, no sabemos con certeza cuáles son los riesgos adicionales —si es que los hay— para las personas que viven con el VIH. Sin embargo, los datos de los que disponemos no indican que el COVID-19 se desarrolle de manera diferente en comparación con alguien que no tiene VIH. De hecho, estudios realizados en los Estados Unidos, Londres y España han demostrado que “si bien las personas con VIH tienen tasas de pruebas más altas, hasta ahora no hemos encontrado evidencia de [tasas de positividad más altas] entre quienes se han realizado la prueba, ni un mayor riesgo de desenlaces graves por COVID-19…”
La principal preocupación son las otras enfermedades que suelen padecer las personas con VIH. Enfermedades como las cardiovasculares, las pulmonares y la obesidad aumentan el riesgo de que una persona desarrolle un caso más grave de COVID-19.
Hasta que se tenga más información, se recomienda a las personas con VIH que tomen precauciones adicionales, incluyendo las recomendaciones habituales de distanciamiento social y uso de cubrebocas.
¿Qué debo hacer?
Si eres VIH positivo y te preocupa cómo va a afectar el COVID-19 a tu tratamiento, los CDC ofrecen algunas recomendaciones sobre lo que puedes hacer.
- Mantenga a mano un suministro de al menos 30 días —e idealmente de 90 días— de medicamentos antirretrovirales (ARV) y otros fármacos.
- Consulte con su farmacéutico o con su profesional de la salud la posibilidad de pasar a recibir los medicamentos por correo, siempre que sea posible.
- Si tiene previsto cambiar de tratamiento, debería considerar posponer el cambio hasta que sea posible realizar un seguimiento y una supervisión estrechos.
Si tienes dudas sobre tus visitas al médico o al laboratorio, los CDC recomiendan:
- Las personas con VIH y sus profesionales de la salud deben evaluar, junto con estos últimos, los riesgos y beneficios de acudir a las citas médicas relacionadas con el VIH en este momento.
- Las consultas telefónicas o virtuales para la atención de rutina o no urgente y el asesoramiento sobre el cumplimiento terapéutico pueden sustituir a las consultas presenciales.
- En el caso de las personas que tienen la carga viral del VIH suprimida y gozan de buena salud, se deben posponer, en la medida de lo posible, las consultas médicas y los análisis de laboratorio de rutina.
Puede resultar preocupante saber que hay otro virus circulando y que tu vida cotidiana podría cambiar, pero mientras sigas las pautas adecuadas de seguridad y salud, no tienes mucho de qué preocuparte. No olvides que, ante cualquier circunstancia, Health Services of North Texas seguirá ayudándote a gestionar tu atención médica y estará a tu lado en cada paso de este proceso temporal que estamos atravesando con el COVID-19.